SHONAN GALLEON: un debut que encendió las expectativas sobre FLIGHTLINE
HAKODATE, Japón.— Hay victorias que simplemente inauguran una campaña y otras que anuncian la aparición de un caballo diferente. El debut de Shonan Galleon, el pasado 5 de julio en el hipódromo de Hakodate, pertenece claramente a la segunda categoría.
Hijo del invicto campeón estadounidense Flightline, el potro de dos años respondió a la enorme expectativa que rodeaba su primera presentación con una exhibición de autoridad en los 1.800 metros sobre césped. Con Katsuma Sameshima en la silla y preparado por Shizuya Kato, Shonan Galleon derrotó por dos cuerpos y medio a Danon Cube, mientras Super Yutaka finalizaba tercero, cuatro cuerpos más atrás.
Pero más que la diferencia en la meta, fue la manera de ganar lo que llamó poderosamente la atención. El representante de Shonan Racing se acomodó en posiciones de vanguardia, siguiendo de cerca al puntero. Sin apresurarse, fue avanzando durante el recorrido hasta colocarse en posición de ataque.
Al ingresar en la recta final, Sameshima apenas tuvo que solicitarlo. Shonan Galleon aceleró con una poderosa acción y pasó a dominar la competencia con una facilidad que contrastó con la juventud propia de un caballo que apenas estaba disputando su primera carrera.
El cronómetro terminó de convertir la actuación en noticia: 1:47.6, nuevo récord para los dosañeros sobre la pista de Hakodate, mejorando en cinco décimas la marca anterior.
Criado por Northern Farm, Shonan Galleon es hijo de Flightline y de la aregentina ganadora de Grupo 1Tan Gritona por Full Mast. Había sido adquirido por 210 millones de yenes en el Select Sale de 2024, una inversión que comenzó a justificar desde su primera aparición pública.
Sameshima no ocultó su entusiasmo y consideró que el potro posee material para convertirse en una estrella. Su entrenador, igualmente satisfecho, apuntó entonces hacia el Sapporo Nisai Stakes, donde el prospecto tendría una prueba mucho más exigente.
El debut había dejado el mensaje claro: Flightline ya tenía en Japón un heredero capaz de hacer soñar en grande.
