Venezuela

Falleció Ana Maria Freudman

El hipismo venezolano recibe con profundo pesar la partida física de Ana María Freudman, distinguida criadora y alma fundamental del Haras Tamanaco, cuya trayectoria quedó estrechamente vinculada a algunas de las páginas más importantes de la crianza del purasangre de carreras en Venezuela y el Caribe.

Freudman fue mucho más que una criadora y propietaria. Con visión, perseverancia y una profunda pasión por el purasangre, construyó desde el Haras Tamanaco un proyecto que se convirtió en referencia dentro de la actividad hípica venezolana. Su nombre quedó ligado a generaciones de ejemplares que representaron a su establecimiento a los principales hipódromos del país y del Caribe.

Destacan entre los grandes pisteros criados en las tierras del Estado Aragua: SEGULA C (en su primera producción), SALT LAKE, EL GRAN SOL, DON FABIAN, STILLWATER, STARSHIP MISS, ARAGONERO, LADY AND ME. ALGODONAL, MORRIÑA, EL PATRIOTA y NABORI, entre muchos otros. También debemos destacar a los sementales que brillaron en su criuadero, como lo fueron GENTLEMAN’S WORD, WESTERN FRONT, COUNTERTRADE, CYRANO, NYANNIS, AZTEC EMPIRE, DRAW, PAPA LUCAS, LTPHARD LEGEND y el mítico CANONERO II, que en su regreso a Venezuela, formó parte de la padrillera del Tamanaco, de hecho sus restos yacen en sus instalaciones.

Su dedicación a la crianza estuvo marcada por la búsqueda permanente de calidad, el cuidado de las líneas de sangre y la convicción de que el éxito en la hípica comienza mucho antes de que un caballo llegue a una pista.

A lo largo de los años, Ana María Freudman se ganó el respeto de propietarios, criadores, profesionales y aficionados, convirtiéndose en una de las damas más reconocidas de la hípica venezolana. Su figura fue sinónimo de carácter, constancia y amor por los caballos.

Hoy, el silencio de los establos parece hacerse más profundo con su ausencia. Sin embargo, queda su legado: el Haras Tamanaco, los ejemplares criados bajo su orientación y, sobre todo, una historia escrita con dedicación y pasión.

El hipismo venezolano despide a una mujer excepcional. Ana María Freudman se marcha físicamente, pero su nombre permanecerá para siempre en la memoria de la cría nacional.

Hasta sus hijos, nietos, familiares y demás allegados, extendemos nuestras sentidas palabras de condolencia. Paz a su alma.