Adiós al campeón japonés ADMIRE MOON
El hipismo nipón está consternado. Admire Moon, uno de los grandes campeones de su generación y protagonista de una extraordinaria campaña internacional, murió a los 23 años como consecuencia de una enfermedad, según informó Darley Japan.
Con su partida desaparece físicamente un caballo que dejó una huella profunda en las pistas de Japón, Dubai y en la reproducción, pero cuyo nombre permanecerá ligado para siempre a una de las temporadas más brillantes protagonizadas por un ejemplar japonés.
Hijo de End Sweep y My Katies, por Sunday Silence, Admire Moon fue un caballo de enorme talento, personalidad y extraordinaria capacidad competitiva. Su campaña en las pistas comprendió 17 actuaciones, 10 victorias y ocho triunfos clásicos, incluyendo tres conquistas de máxima categoría que lo elevaron definitivamente a la condición de campeón.
El año 2007 fue el momento culminante de su trayectoria. Primero viajó a Dubai para conquistar el entonces Dubai Duty Free (G1), hoy conocido como Dubai Turf, demostrando que su talento podía trascender las fronteras japonesas. Aquella victoria internacional fue apenas el comienzo de una temporada extraordinaria.
De regreso a Japón, Admire Moon volvió a imponer su clase en el Takarazuka Kinen (G1), derrotando a algunos de los mejores ejemplares de su época. Pero todavía faltaba el capítulo más importante de su historia.
El 25 de noviembre de 2007, en su última presentación, protagonizó una despedida digna de los grandes campeones al conquistar el prestigioso Japan Cup (G1) en el Hipódromo de Tokio. Bajo la conducción de Yasunari Iwata, consiguió una victoria memorable para cerrar su campaña deportiva de la manera más perfecta posible: ganando una de las carreras más importantes del mundo.
Aquella extraordinaria temporada le permitió recibir el reconocimiento como Caballo del Año de Japón en 2007.
Su historia, sin embargo, no terminó con el retiro. Como semental, Admire Moon también dejó su influencia a través de destacados descendientes, entre ellos Fine Needle, ganador de importantes pruebas de velocidad, y Seiun Kosei, vencedor del Takamatsunomiya Kinen.
Tras retirarse definitivamente de la reproducción en 2024, el veterano campeón disfrutaba de su merecido descanso en Darley Japan.
Quienes lo conocieron destacaron siempre el enorme contraste entre el guerrero que aparecía en las pistas y el caballo tranquilo y obediente que mostraba su personalidad fuera de ellas. Dentro de la competencia era un luchador formidable; lejos del ruido de los hipódromos, un auténtico caballero.
Hoy, el turf japonés despide a un campeón.
Se fue Admire Moon, pero permanecen sus grandes victorias, la inolvidable campaña de 2007 y el recuerdo de aquel caballo que llevó su talento desde Japón hasta Dubai para regresar convertido definitivamente en una leyenda.
