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HISTORIA DEL HIPISMO EN VENEZUELA

                                                   Por: Juan Carlos Feijoó G.   

Los primeros caballos arribaron a Venezuela a principios del siglo XVI embarcados en naves españolas, con predominio de fuertes y elegantes ejemplares de la raza Berberisca (Mezcla de las razas Española y Árabe). Como consecuencia de la selección natural y el clima, las condiciones adversas por la falta de buena alimentación junto a las plagas existentes en el nuevo mundo, dieron origen al Caballo Criollo Venezolano, el cual era de menor alzada y belleza que sus ancestros. Para inicios del siglo XIX, la población equina venezolana rondaba los 150.000 ejemplares, rebaño que quedó diezmado por la Guerra de Independencia. Los pocos Criollos que quedaron fueron cruzados con Árabes y Media Sangres, dando origen al Caballo de Trabajo, usado por los hombres de campo, para el arreo y cuidado del ganado vacuno y el transporte. 

Las carreras de caballos como espectáculo organizado en Venezuela se escenifican por primera vez en la segunda década del siglo XIX. Estos desafíos se hacían a campo traviesa, naciendo con ello la tradición de la hípica en la región guayanesa venezolana (al sureste del país), a orillas del río Orinoco en Angostura, actual Ciudad Bolívar. A finales de ese siglo, surge el que es considerado como el primer hipódromo venezolano que llevó por nombre El Callao y se tiene como año de inauguración en 1876 gracias a la iniciativa de Antonio Liccioni, magnate de las minas de oro que dispuso de un descampado para echar a correr a los caballos guayaneses a fin de distraer a los peones de los achaques del oficio y porque las peleas de gallos demandaban una espuela demasiado sangrienta en las apuestas. Esta idea dio pie a la instalación de pistas de carreras en Guasipati, Tumeremo y Upata, todas en la misma región con los mineros como principales aficionados del espectáculo que mantenía un anecdótico estilo inglés.  

En 1878 los Generales Julio Sarría y Mario Gallegos celebran un contrato de arrendamiento con el Municipio caraqueño sobre un terreno denominado La Consolación, a objeto de construir allí un hipódromo. Por los mapas de la época, las carreras se disputaban en recta ya que la identificación del hipódromo presentaba una forma rectangular alargada. Otro de los primeros promotores del espectáculo hípico en la capital del país fue Mathieu Valery, quien acordó por vía de contrato “instalar un campo de carreras o hipódromo en Caracas”. Al leer con detenimiento los pormenores de dicho contrato, podemos puntualizar en algunos aspectos interesantes, que la instalación de dicho hipódromo implicaba en primer término, la existencia de hombres emprendedores para llevar a buen término dicha empresa; también el contar con los recursos materiales para su efectiva concreción y, últimamente, por lo menos saber que se contaba con un público que iba a dar respaldo a esta iniciativa. El contrato quedó suscrito entre Valery y el General Ramón Gordils, llevándose a cabo el 24 de mayo de 1895.  A raíz de esta iniciativa y junto a las voluntades de personalidades como Gustavo J. Sanabria, Alberto Smith, Carlos Zuloaga y Edgar Ganteaume entre otros, se fundó el Jockey Club de Venezuela, llegando a generar expectativas en el medio social caraqueño en términos de lo que representaba un hipódromo en la capital.  

Una nota de “El Cojo Ilustrado” refleja la apertura del hipódromo de Sabana Grande con fecha 1 de marzo de 1896: “La inauguración de las carreras de caballos en Caracas se efectuó el domingo primero del corriente mes; y el éxito correspondió a las aspiraciones del público y al interés y entusiasmo de los fundadores del Jockey Club, que tiene ya asegurada la presencia de todo lo mas selecto de nuestra sociedad”.  

La primera carrera se disputó en el marco del Premio Cleveland en distancia de 1.000 metros para todo caballo, con victoria para el castaño Contest, un hijo de Fonso en Contesta propiedad de J. Uslar Jr., conducido por Washburn aventajando por 2 cuerpos a Calixto que curiosamente participaría exitosamente dos carreras después imponiéndose en la primera competencia selectiva de la historia del turf venezolano, el Premio de Sabana Grande conducida por Levey y presentada por J. Cipriani para los colores del Sindicato Excelsior.  

De una revisión realizada a “El Cojo Ilustrado”, correspondiente a los años 1897 al 1902, no se localizó información que diese cuenta de la actividad hípica. Era muy probable que no existiera en ese período debido a sucesos bélicos y políticos ocurridos a final del siglo XIX y a principios del XX (muerte del presidente Joaquín Crespo, invasión a Caracas y toma del poder por parte de Cipriano Castro, bloqueo de las costas venezolanas por potencias extranjeras) que sin duda alteraron la vida social y económica de Venezuela en aquel tiempo. Si bien en términos concretos se puede hablar de una interrupción de las carreras de caballos –por las razones ya acotadas- ello no incidió negativamente en el ánimo de los propulsores del espectáculo para procurar su restablecimiento, que por iniciativa de los componentes del Jockey Club vuelve a la vida en 1.908 con la apertura del hipódromo de El Paraíso.  

El 8 de febrero el tordillo Ursus, propiedad de Eduardo Montalbán, se alza con la victoria en la primera competencia disputada en el nuevo coso hípico caraqueño que era presidido por Gustavo J. Sanabria y que en principio contaba con una pista de 1.100 metros. En octubre de 1.910 se efectúa la primera edición del Clásico “Presidente de la República”, el de más antigua data en el hipismo venezolano, ganado por Carabinero, un hijo de Hasting en Carlota que recorrió los 2.400 metros en 161¨ con la monta de Joe Bruner para las sedas del Sindicato Tocorón. En 1.914 se interrumpen las actividades por diferentes motivos, reiniciándose en 1.920. El 26 de junio de esta temporada, Venzoleo se convierte en el primer Purasangre Criollo en ganar una carrera a ejemplares importados. En 1.921 el Hipódromo Nacional da inicio al juego de “Pool”, génesis del popular juego del 5 y 6. En 1.925 se instaura el Clásico Fuerza Armada en distancia de 3.200 metros siendo este el de mayor distancia y que se disputa el 5 de julio. En la primera edición del cotejo, se impuso Bandolero, propiedad de José Vicente Gómez.

En 1.928 se procede a otro cierre que dura hasta 1.932. Para esta tercera etapa, la pista se amplió  a 1.450 metros y se comenzaron a disputar las competencias en el sentido contrario a las agujas del reloj (como es actualmente). El año 1.932 marca un hito en la historia del hipismo venezolano ya que además de marcar el inicio de la tercera etapa del hipódromo de El Paraíso, en las fértiles tierras del estado Aragua (al centro norte del país), los hijos del Presidente Juan Vicente Gómez, Florencio y José Vicente, fundan el Haras Mamoncito, contratando a uno de los mejores especialistas en Pedigree y Cría del Purasangre a nivel mundial, Don Fiedrich Becker, siendo su primera y acertada recomendación un hijo de Phalaris llamado Knockando, ganador de 10 en 11. En el aspecto veterinario, el Haras Mamoncito contó con los servicios del Dr. Enrique Guillermo Vogelsang, quien fundó la Escuela Veterinaria de Venezuela.  

En 1934 nace un potro hijo de Knockando en la ganadora de 3 en Venezuela, Mary Pickford, que llevó por nombre Burlesco, cumpliendo una excelente campaña pistera de 22 actuaciones con 20 triunfos incluyendo tres veces el Clásico Ministerio de Agricultura y Cría (1937-38-39). Al ser retirado a la cría pasó a la historia como el primer purasangre criollo probado como semental, produciendo exitosamente a varios ganadores selectivos entre los que destacan Artillero, Burlón, El Brujo, Burlador y El Quebrado entre otros. En Agosto de 1.948 se funda bajo el nombre de Registro Genealógico de Equinos de Venezuela el Stud Book local, para que en abril de 1.955 se promulgue el Reglamento General, donde quedan establecidas las normas a seguir para el registro oficial de ejemplares purasangre de carreras.  

En 1.939 se realizan las primeras transmisiones de las carreras de caballos a través de la radio, cuando el narrador Eloy Pérez Alfonso (Mister Chips) asociado con ARS Publicidad, describe los pormenores de las jornadas hípicas a través de Radio Caracas con su programa “Torneo Hípico”. En 1.951, el joven Virgilio Decán, proveniente del Estado Bolívar y que sería apodado “Aly Khan”, forma parte del programa destacándose por su estilo de narración en el que nombraba a todos y cada uno de los participantes durante la descripción de la competencia. En 1.954, Radio Caracas Televisión da cabida a las carreras en su programación con la narración y comentarios del mismo Mr. Chips, Luis Placido Pisarello y Carlos León Garrido “Alejo Caminos”.  

En la década de los 40 y 50 llegaron a Venezuela provenientes de la parte baja de nuestro continente, una pléyade de jinetes y entrenadores que destacaron en la pista de El Paraíso. Ángel Penna, Eduardo Jara, Balsamino Moreira, Juan Eduardo “El Negro”  y su hermano Carlos Cruz, Laffit Pincay, Raúl Bustamante, Carlos Pérez, Juan Araya entre otros, lograron importantes victorias que les catapultaron al estrellato local e internacional. La delegación equina sureña también influyó positivamente en el desarrollo del hipismo venezolano con cracks de la talla del argentino Senegal, primer doble ganador del Magno Evento del hipismo local, el Clásico Simón Bolívar, instituido en 1.946 con victoria para Seriote en su primera edición. Otros argentinos destacados fueron Caimán, de Alfredo Abilahoud, Petare, ganador de 30 y con excelente campaña en Estados Unidos y la dupla El Chama - Préndase, que tras varios triunfos clásicos en Venezuela, representaron al tricolor nacional logrando el uno-dos en el Washington Internacional de 1.955.  

También la nórdica Europa nos brindó a excelentes corredores como el irlandés Grano de Oro a principios de los 40, que debido a su condición de castrado no pudo participar en los clásicos de la época. No obstante logró 27 victorias en 86 actuaciones entre 1.941 y 47, siendo nuestro primer invicto, ya que llegó a 13 triunfos de manera imbatible. Otros destacados europeos fueron los ingleses Hypocrite y Hylander, ambos hijos del Jefe de Raza Hyperion, que lograron múltiples victorias clásicas, incluyendo el Clásico Simón Bolívar en ambos casos.  

Con el General Marcos Pérez Jiménez (un apasionado por las carreras de caballos) como Presidente de la República, se plantea en la década de los 50 la construcción de un hipódromo moderno que supla el longevo óvalo de El Paraíso. Para ello fueron contratados el arquitecto norteamericano Arthur Froelich, con experiencia en el hipódromo de Aqueduct en Nueva York, y otro arquitecto brasilero de nombre Roberto Burle Marx, encargado de la ornamentación. Los terrenos del Haras La Rinconada al sur de Caracas, fueron los elegidos para la construcción del nuevo coliseo hípico. Paradójicamente Pérez Jiménez abandonó forzosamente el poder el 23 de enero de 1.958 sin poder disfrutar de una tarde de carreras en el hipódromo que él había proyectado.  

El 5 de julio de 1.959, Juan Griego conducido por Félix García, lograba la victoria en la primera competencia programada en el hipódromo La Rinconada que poseía una pista de arena de 1.600 metros con un sistema de drenajes de última generación y una pista interna de grama que jamás fue usada. En esa temporada la alazana argentina Pensilvania se convertía en la primera de su sexo ganadora del Clásico Simón Bolívar.  

En 1.960 se define la Triple Corona Venezolana compuesta por los Clásicos José Antonio Páez (Primer Presidente de Venezuela) en milla, Ministerio de Agricultura y Cría en 2 kilómetros y el República de Venezuela en 2.400 metros. Gradisco, caballo nacido en el Haras San Pablo e hijo de Show Ring, obtiene la gesta inmortalizadora con la estrella de la fusta Gustavo Ávila en el primer paso y Manuel Camacaro en los dos siguientes. La década de los 60 fue pródiga en inolvidables hazañas como los triunfos de los venezolanos Rompemar y Polizón, los argentinos El Tamao, Primordial, Prenupcial y  Klick, y el inglés Chateaubriand, primero en rebasar el millón de bolívares en premios en Venezuela, entre otros. 

Pero los 60 siempre serán recordados por dos hechos puntuales, ambos acaecidos en 1.966. Ellos fueron el triunfo de Victoreado en la primera edición del Clásico del Caribe en San Juan de Puerto Rico, primer lauro selectivo de un purasangre nacido y criado en Venezuela, fuera de nuestras fronteras y la apoteósica gesta de Socopo con Luís Bolívar en su lomo, al convertirse después de 20 ediciones en el primer caballo nacional en alzarse con el Clásico Simón Bolívar.  

La década de 1.970 se inicia con la heroica doble corona que en los Estados Unidos lograron el propietario Pedro Baptista, el jinete Gustavo Ávila y el entrenador Juan Arias con el norteamericano Cañonero galopando el Kentucky Derby y marcando récord en el Preakness Stakes. El Corsario, un importado en vientre hijo de Wa Wa Cy se triple corona en 1972. Cuatro años después, como medida de protección para los criadores nacionales, se prohíbe la importación de ejemplares purasangre de carreras para disputar pruebas públicas, no así para la cría a donde llegan excelentes representantes de las mejores sangres del mundo, entre los que destacaron los sementales norteamericanos Northern Sails Gee, hijo del inmortal Northern Dancer y Lassington, hijo de Nashua, el peruano Daré y los argentinos Snow Cold y White Face (con campaña en Venezuela). En 1.977 Venezuela logra por fin su segunda victoria en el Clásico del Caribe, cuando en Puerto Rico gana Huracán Si en pasada final.  

Los 80 se inician con la hazaña de la mejor corredora de todos los tiempos en Venezuela para muchos, la zaina Gelinotte, una importada en vientre hija de Never Bend en Mariachi que tras lograr la Triple Corona para las de su sexo, intercaladamente se impuso en los dos primeros pasos en la Triple Corona nacional, cayendo segunda de Sweet Candy en los agotadores 2.400 metros del Clásico República de Venezuela. En el sillín de la consentida del turfman Alfredo Toledo Guerrero, estuvo el inmortal Juan Vicente Tovar con el entrenamiento del jamaiquino Millard Ziadie. En septiembre de esa temporada se disputa la primera edición de la Copa de Oro de Venezuela con impresionante victoria para Negresco, otro grande de las pistas venezolanas con Ángel Francisco Parra en los estribos y preparación de Julio Ayala, aventajando a Sweet Candy que semanas después se impondría en el Clásico Simón Bolívar, carrera en la que Negresco intentaba la repetida (lo había ganado en 1.979) pero lamentablemente fue retirado. A finales de esa temporada se disputó la primera competencia internacional desde la medida de protección a los criadores en vigencia desde 1.976, el Clásico del Caribe, en la que Laffit Pincay Jr. imponía al mexicano Pikotazo en gran demostración.  

Tras la gesta lograda por Gelinotte, fue Trinycarol la llamada a tomar el testigo, tras doble coronarse frente a las de su sexo, galopó a su antojo la Copa de Oro de Venezuela frente a los machos, antes los que jamás perdería, ya que poco después se convertiría en la tercera potranca en lograr el Clásico Simón Bolívar para hilar una racha de 9 victorias consecutivas que la catapultan al primer lugar por dinero producido a nivel mundial con $2.640.388, dejando atrás a Dahlia. Para hacer oficial el récord, se fue a Belmont Park en donde debutó sin suerte. Tras ser probada en la cría sin destacar, regresó a las tierras que la vieron nacer para producir varias piezas locales y morir años después. 

En marzo de 1.983 se inaugura el hipódromo de Valencia (a 170 Kms. al oeste de Caracas) con victoria para Tintoreto entrenado por el uruguayo Jesús “Tito” Pérez en el Clásico Inauguración, generando una alternativa importante para el desarrollo del hipismo venezolano. El turf criollo festeja a mediados de 1.984 la victoria de Secreto en el Epsom Derby sobre el también hijo de Northern Dancer, El Gran Señor, ya que sus propietarios son los Miglietti, familia italo-venezolana actuales criadores y dueños del el Haras Monumental, con innumerables victorias clásicas. En 1.985 el jinete Juan Vicente Tovar, se convierte en el primero que logra la Triple Corona Nacional al ganar las tres competencias con Iraquí, un hijo de Gallardo II, entrenado por Daniel Pérez para los colores de su criadora Peggy Azqueta. A finales de ese año, con Iraquí fuera de las pistas por lesión, el panameño Patilargo galopó a su antojo el Clásico del Caribe que se disputaba una vez más en Caracas.

Un año después, el hipódromo La Rinconada se viste de gala para ser el escenario de otra prueba internacional, en este caso el Clásico Asociación Latinoamericana de Jockey Clubes, que deriva en apoteósico triunfo para el peruano Lutz. A finales de 1.986 el venezolano Benemérito se impone en el Clásico del Caribe disputado en Agua Caliente, México, con el jinete Douglas Valiente y al año siguiente lo logra el también criollo Rayo Láser en Puerto Rico, este último en llegada ajustada con su compañero de país, Gallardete. La cría venezolana fue mudo testigo de la aparición de dos sementales que hicieron historia: Inland Voyager, hijo de Roberto y York Minster, un Hoist The Flag que produjeron un sin número de ganadores selectivos y que hoy en día son líderes Abuelos Maternos.   

El jinete Juan Vicente Tovar con 13 estadísticas consecutivas por carreras ganadas en La Rinconada a cuestas (de las 16 que lograría de por vida) se consagró a nivel internacional cuando se impuso en las tres competencias caribeñas pautadas en el hipódromo de Santa Rita, que entró en funcionamiento en 1988. A finales de 1.990 el “Negrito de San José” levantaba la fusta en señal de victoria tras vencer en la Copa Confraternidad del Caribe, Versión Hembras, con Mon Coquette, hija de Secreto para los colores de los Miglietti y la correspondiente a la división machos con Randy, para ponerle la guinda al pastel al ganar en emocionante final con Don Fabián en el Clásico del Caribe.

En 1.992 el potro Catire Bello, que tras lograr el título como Campeón Dosañero en el 91, fue a probar suerte rumbo al Derby de Kentucky con excelentes carreras en el Florida Derby Gr.1 y un cuarto en el Derby Trial. Después regresó a Caracas para ganar la Triple Corona con Douglas Valiente como jinete y preparación de Iván Calixto. A mediados de los 90, destacó un excelente hijo de Barclay Jet llamado El Gran Sol, que bajo el entrenamiento de César Cachazo se cubrió de gloria en 1.996 cuando lograba por segundo año la victoria en el Gran Premio Clásico Simón Bolívar emulando al argentino Senegal y convirtiéndose en el primer criollo en lograrlo. También son inolvidables sus tres victorias en la Copa de Oro Gr.1 y su gris actuación en el Latinoamericano de Jockey Clubes ganado en Chile por el local Prepo. Pero no tuvo que pasar mucho tiempo ya que en el 97 y 98 fue Jib Dancer el que duplicaba lauros en el magno evento del hipismo venezolano.

A finales de los 90 un fenómeno equino eclipsó al medio local: My Own Business, un portento de calidad brillaba como dosañero en 1.999 para explotar todo su potencial a la entrada del nuevo milenio y convertirse en el ídolo de la afición. Frustrado en la Triple Corona tras fracasar en la milla del Clásico Páez, logra imponerse en los dos pasos siguientes hilando una campaña que tuvo como cima la victoria en el Gran Premio Clásico Simón Bolívar seguido de un holgado paseo en Puerto Rico para hacer suyo el Clásico del Caribe. Con todo a favor, se fue a probar suerte al norte sin ningún resultado positivo para regresar en el 2.002 al puesto que la afición jamás le negó. Logró 37 victorias, se impuso 3 veces en los Clásicos Copa de Oro y Presidente de la República, 2 veces en la Copa Confraternidad (Puerto Rico) y en el Clásico José María Vargas. En sus primeros pasos en la cría destaca con ejemplares como King Lenox y La Signora, esta última también defiende los colores de su padre, los del Establo “Fantasía-Albarrán” de la familia Sebastiani y Hugo Albarrán.

En el año 2.002, Gran Abuelo se convierte en el Campeón Tresañero al imponerse en varios clásicos entre los que destacan el Gran Premio Clásico Simón Bolívar y el Clásico del Caribe con Ángel Alciro Castillo en la conducción y el entrenamiento de Gustavo Delgado para los colores del Stud “Los Grandes” de Don Vittorio Lungavite que ganó el título como Propietario del Año.

A mediados de la primera década del siglo XXI, Doña Holly de Rincón, criadora de grandes ejemplares como la triple coronada Front Stage en La Rinconada en su Haras Luisiana, decide enviar a varios de sus yearlings a los Estados Unidos y de este grupo emergió, Remarkable News, que a la larga se convirtió en el primer purasangre venezolano ganador selectivo de grado en Norteamérica y el pionero en participar en las Breeders´Cup.  

La Gala Hípica de Caracas nace en 2005 con la idea de convertirse a mediano plazo en una especie de Tarde de Estrellas o Breeders Cup local con carreras abiertas para ejemplares extranjeros. En esa primera edición la Gala la componen la VI Edición del Clásico Propietarios La Rinconada Gr.1 y la Copa Invitacional del Caribe en milla, especialmente creada para esta cita, con participación exclusiva de ejemplares tresañeros de los países de la cuenca caribeña. El caballo Polo Grounds, que venía de Triplecoronarse y Wild Water, lograron sendas victorias para Venezuela.

En 2.006, Canoa de México, ganó el Propietarios La Rinconada para satisfacción de su entrenador Fausto Gutiérrez, que el año anterior no pudo ganar con Abraham Classic, el mismo que tuvo serios problemas en la partida. Por su parte, Fleming, hijo del nuevo fenómeno de la cría en Venezuela, Water Poet, ganaba el Invitacional del Caribe.

En 2007 la Gala Hípica aumenta a cuatro carreras adicionándose el Clásico de los Sprinters Gr.1 de larga data, en esta ocasión ganado por el panameño Dr. Fox y la Copa Cruz del Ávila, prueba en la que se impuso la Campeona Gran Estefanía, ganadora del Bolívar el año anterior. En  la Copa Invitacional se imponía de punta a punta el zaino Sambuca y en el Clásico Propietarios La Rinconada Gr.1, el norteamericano Cheiron derrotó al Triple Coronado Taconeo que semanas después ganaría el Simón Bolívar, convirtiéndose en el primero que logra esta particular “cuádruple corona”.

Uno de los protagonistas de la Gala 2.008 fue Sambuca, que con su victoria se convirtió en el primer doble ganador en este evento al repetir con facilidad en el Invitacional del Caribe. La segunda edición de la Copa Cruz del Ávila significó sorpresiva victoria para Xica Linda en final de foto sobre la doblecoronada Kira. El Clásico de los Sprinters fue para New Laser, presentado por Juan Carlos Ávila, mientras que la prueba principal, el Clásico Propietarios La Rinconada significó una nueva victoria para Papa Lucas, Campeón Maduro 2.007 y que con esta victoria asegura el mismo título en 2.008 derrotando a los argentinos Northener, que defendía colores panameños y South Handyman que conducido por Lucrecia Carabajal debutaba en Caracas tras realizar campaña en su país natal.

En 2.008 El Gran Cesar, hijo de Synergetic, otro Sadler´s Wells estelar, se triple coronaba y aunque cayó ante Sambuca en el Clásico Jockey Club, hiló una gran temporada, pero por una lesión no se pudo enfrentar a Taconeo en el Simón Bolívar, prueba en la que este último reaparecía tras correr en los Estados Unidos. Taconeo en gran final derrotó a South Handyman, convirtiendo a su entrenador Gustavo Delgado en quíntuple ganador de esta competencia igualando a Domingo Noguera Mora y a Julio Ayala como máximos ganadores en la historia.

En diciembre, Venezuela logró tres victorias en cuatro de las competencias de la Serie Hípica del Caribe: King Seraf ganó la Copa de la Velocidad, el argentino South Handyman con colores venezolanos triunfó en la Copa para Importados y Taconeo venció en la Copa Confraternidad, demostrando la alta calidad de los tricolores en el Caribe.                   

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